Alberta vota mayoritariamente en contra de organizar un referendo de independencia de Canadá
La provincia canadiense de Alberta rechazó por amplia mayoría un plan para organizar un referendo de independencia, según proyecciones divulgadas este martes por la prensa, una derrota para los separatistas que tenían entre sus apoyos a aliados del presidente estadounidense Donald Trump.
Según la cadena pública CBC, el bando federalista obtuvo una clara victoria, con más del 76% de los votos a favor de la unidad nacional, según datos oficiales tras el conteo de cerca de un tercio de los sufragios.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, había dicho que la votación se estaba llevando a cabo "en el peor momento posible".
Carney citó la necesidad de estabilidad nacional cuando el presidente estadounidense Donald Trump libra una guerra comercial y lanza amenazas de anexión.
Las encuestas indicaban que menos de una cuarta parte de la población de la provincia occidental quiere la independencia, pero el líder separatista Mitch Sylvestre dijo el lunes a la AFP que seguía siendo optimista.
La autoridad electoral de Alberta señaló que 1,4 millones de los 3,1 millones de los habitantes habilitados emitieron su voto por adelantado. Esos votos comenzaron a contarse desde las 17H00 locales.
"Fue increíble ver el entusiasmo y la determinación de los canadienses", dijo Thomas Lukaszuk, que dirige Forever Canadian, el grupo que realizó campaña por la unidad nacional en toda la provincia.
La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, conservadora, dijo que votó en contra de la independencia, pero que convocó el referéndum para zanjar una cuestión que ha dividido a la provincia.
Si la mayoría votaba a favor por separarse, prometió avanzar hacia un referéndum vinculante.
Si ganan los federalistas, Smith afirmó que la cuestión de la secesión debería considerarse cerrada.
- "Peligrosa" -
Carney, que creció en Alberta, ha calificado el referéndum de señal "peligrosa" mientras Trump libra una guerra comercial contra su país y lanza amenazas de anexión dirigidas -según el primer ministro- a quebrar la determinación canadiense.
Alberta posee las cuartas mayores reservas probadas de petróleo del mundo y el impulso independentista de la provincia ha suscitado un interés sostenido entre los aliados de Trump.
Elon Musk, la persona más rica del mundo y partidario de primera línea de Trump, publicó en X este mes que Alberta "debería separarse".
Los líderes separatistas también han mantenido reuniones en el Departamento de Estado estadounidense y se han entrevistado con operadores políticos republicanos.
Gran parte del impulso separatista de Alberta se debe a la molestia ante la gestión del sector energético por parte de Ottawa.
Muchos habitantes de Alberta detestaban al predecesor de Carney, Justin Trudeau, a quien acusaban de intentar frenar la producción petrolera para impulsar su agenda climática.
"Si quiere que señale quién es responsable del sentimiento separatista, creo que es Justin Trudeau", declaró la primera ministra Smith al pódcast Canadaland este mes.
En un mitin separatista en Edmonton el sábado, Sandy Martel, de 61 años, dijo que las personas vinculadas a la industria petrolera se sienten "robadas, engañadas y maltratadas".
"Es hora de ponerse de pie y decir basta", declaró a la AFP.
- Táctica -
Analistas han comparado las tácticas de Smith -de zanjar el tema de la separación con un referendo- con las del ex primer ministro británico David Cameron, que esperaba resolver el debate sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea mediante una votación.
El Reino Unido terminó saliendo de la UE en el conocido Brexit.
El referéndum del lunes incluyó 10 preguntas, entre ellas varias relacionadas con la inmigración.
Sin embargo, la principal es la número 10, que pide a los votantes que elijan entre: "¿Debe Alberta seguir siendo una provincia de Canadá?" o si la provincia debe poner en marcha el proceso para un referéndum vinculante sobre "si Alberta debe o no separarse".
X.al-Zamel--BT