Rosalía trae su "Lux" monumental al escenario en el inicio de su gira mundial en Francia
Con tutú de bailarina, recubierta con un velo blanco o con un vestido negro de tul, la cantante española Rosalía trajo este lunes su "Lux" sinfónico, junto a sus éxitos de "Motomani", en el inicio de su gira internacional en Lyon, Francia.
La cantante catalana empezó el concierto con varios temas de su último álbum, como "Sexo, Violencia y Llantas" y "Reliquia", y también el operístico "Mio Cristo Piange Diamanti" en italiano, junto a una orquesta de una veintena de músicos en el centro del estadio.
Con la danza omnipresente, la artista interpretó el impresionante "Berghain", en homenaje al célebre club tecno de Berlín, antes de abrir otro capítulo dedicado a su anterior álbum "Motomani", con reguetón y ritmos urbanos.o
El flamenco, la base musical de Rosalía, estuvo presente con "De madrugá" o "El redentor", de su primer álbum, "Los Ángeles", que la artista cantó con un vestido blanco largo.
En otro de los momentos del concierto, la cantante apareció como en un confesionario, donde un hombre le explicó su historia de desamor. Fue la forma de introducir "La perla", uno de los temas que más ha sonado de "Lux".
"Es una artista que ha conseguido llegar a un público superamplio con una música excelente. A nivel técnico es brillante", dice Isabel, una catalana de 32 años que viajó expresamente para el concierto. Lyon es una de las principales ciudades de Francia donde algunos artistas prefieren actuar antes de sus conciertos en París.
- "Apuesta arriesgada" -
Rosalía, de 33 años, causó furor con "Lux", un disco con toques espirituales y un fuerte componente sinfónico, cantado en más de una decena de idiomas, y con invitados de lujo como la cantante islandesa Björk o la flamenca Estrella Morente.
Es un disco "catedralicio" con "una coexistencia de orquesta, coros y electrónica bastante rompedora y disruptiva", dice a AFP Jordi Bianciotto, crítico musical del diario español El Periódico.
Es "una apuesta arriesgada", añade, porque "va mucho más allá de los patrones de lo que entendemos como música pop comercial para grandes aforos de conciertos".
Después de su Motomami Tour, donde algunos echaron en falta una banda en el escenario, la artista catalana ha traído para esta gira una buena dosis de músicos, en lo que se puede considerar "una respuesta un poco chulesca" (arrogante) a los que la criticaron, según Bianciotto.
- "Icono del feminismo" -
En la actuación de Rosalía en los Brit Awards a finales de febrero, donde se coronó como artista internacional del año, su versión de "Berghain", con orquesta, coros, final tecno y la invitada Björk, dio la vuelta al mundo.
En esta ceremonia de los premios musicales británicos, Rosalía defendió "la música diferente, las culturas diferentes, los idiomas diferentes", en un eco a su álbum, donde canta en más de una decena de lenguas, entre ellas el latín, el ucraniano o el alemán.
Para Florencia, una fan argentina de 36 años en Lyon, "no se trata solo de la música, sino que además está haciendo algo tan disruptivo que se ha diferenciado de todo el mundo. La veo como un icono del feminismo de estos últimos años".
En el contexto actual del éxito de la música latina en el mundo, personificado en el puertorriqueño Bad Bunny y su actuación en el medio tiempo del Super Bowl, Rosalía representa un caso "bastante aislado", incide Bianciotto.
Son pocos los representantes españoles que han alcanzado ese nivel, dominado por artistas casi siempre caribeños, especialmente de Puerto Rico y Colombia.
"Rosalía es la excepción, una excepción alta porque lo suyo es más arriesgado que lo de cualquier otro y con mucha inventiva", zanja.
U.al-Sulaiti--BT