La ultraderecha alemana busca una victoria histórica en elección regional
La extrema derecha se perfila como clara ganadora en las elecciones de este domingo en Alta Sajonia, una región del este post-comunista, donde pueden marcar un paso inédito en Alemania desde 1945.
El partido Alternativa por Alemania (AfD), antimigrantes y afín a los presidentes ruso, Vladimir Putin, y estadounidense, Donald Trump, le saca casi veinte puntos de ventaja en los sondeos a los conservadores del jefe del gobierno Friedrich Merz.
Pero, aún así, no tiene asegurada la mayoría absoluta que le permitiría tomar las riendas de esa región de 2,1 millones de habitantes. Todo dependerá de cuántos partidos entren en el Parlamento regional.
En un contexto de gran polarización de la opinión pública y de creciente inquietud entre la población extranjera, lo colegios electorales abrieron este domingo en la mañana para que alrededor de 1,7 millones de electores de Alta Sajonia voten.
Los electores tienen hasta las 16H00 GMT para elegir a sus diputados en estos comicios cruciales para la coalición federal del canciller conservador Merz, cada vez más impopular.
Se espera que las primeras estimaciones lleguen en cuanto cierren las urnas.
El sábado, en la capital regional, Magdeburgo, unas 6.000 personas, según la policía, se manifestaron pacíficamente por una "Sajonia-Anhalt abierta al mundo", con banderas arcoíris y pancartas reclamando "una vida mejor sin nazis".
"Estoy muy preocupada", dijo a la AFP Laura Saalfeld. "Independientemente de los resultados, el ambiente entre la gente va a cambiar. Los simpatizantes de extrema derecha se mostrarán más abiertamente en la calle", señaló, y auguró "más conflictos entre los ciudadanos".
Durante todo el fin de semana, la ciudad contó con refuerzos policiales, pues las autoridades temían enfrentamientos entre militantes de extrema derecha y de extrema izquierda, sobre todo después de los comicios.
"Si la AfD gana las elecciones, las críticas contra Merz se intensificarán" entre los conservadores, consideró Wolfgang Schroeder, politólogo en la Universidad de Cassel.
Según el último sondeo de la cadena pública ZDF, el AfD, liderado por Ulrich Siegmund, de 35 años, muy popular en las redes sociales, podría recabar hasta el 41% de los votos, es decir, casi el doble de lo que consiguió en 2021.
Siegmund desea endurecer la política migratoria, eliminar la obligación de ir a la escuela y modificar la programación de la asignatura de historia en el colegio, en su opinión, demasiado centrados en la culpabilidad de la Alemania del III Reich.
Además, ha recurrido a la baza de la nostalgia que sienten muchos de sus simpatizantes por la extinta RDA, al considerarse peor tratados que sus compatriotas del oeste de Alemania o que los migrantes.
La antigua RDA, hoy una región post-comunista de Alemania, estuvo bajo influencia soviética y separada por el Muro de Berlín hasta la reunificación de 1990.
- Cordón sanitario -
Los conservadores de la CDU, actualmente en el gobierno regional, recabarían un 23% de los votos, según las últimas encuestas.
Están encabezados por el exministro de Economía Sven Schulze, de 47 años, que llegó al gobierno regional en enero.
Entre los otros partidos, la izquierda radical Die Linke obtendría un 11,5% de los votos; los socialdemócratas, un 8,5% y los Verdes, un 6%.
El partido de izquierda prorruso BSW y los Liberales ni siquiera conseguirían superar el 5% necesario para entrar en el parlamento regional.
Hasta ahora, todos los partidos han descartado gobernar con la extrema derecha, salvo el BSW, cuyos miembros están divididos sobre este tema.
Precisamente, sería ese cordón sanitario contra el AfD lo que podría garantizarle a Sven Schulze su permanencia en el poder, si se alía con otras formaciones.
Sin embargo, entre los conservadores cada vez se escuchan más voces pidiendo un enfoque pragmático respecto al AfD, especialmente en las regiones: Dejar fuera del poder a la extrema derecha después de estos comicios podría atizar las tensiones, ya altas, dentro del partido de Merz.
K.al-Fadhala--BT